Las empresas del futuro, a las que pertenecen las compañías de la economía naranja, tienen grandes desafíos para crecer y para acceder a financiamiento. Esto se debe a que sus modelos de negocio, basados en “activos intangibles” como conocimiento e innovación, que constituyen gran parte del valor de la empresa, son atributos de compleja valoración para el sistema financiero.

Estas compañías en la mayoría de los casos tienen dificultad para acceder a crédito puesto que son empresas que no cuentan con garantías tradicionales para respaldar sus obligaciones ante la banca. El sistema financiero las percibe como sujetos de crédito muy riesgosos por sus años de constitución y solidez financiera. En su mayoría, las empresas de la economía naranja son emprendimientos y muchas de ellas prometen rentabilidades interesantes, pero también suponen riesgos mayores. En Colombia es difícil encontrar instrumentos de crédito o de capital de riesgo para financiar estas iniciativas. La razón es que existe relativa ausencia del conocimiento en habilidades gerenciales que comprenden el entendimiento de sus modelos de negocio, la gestión financiera y la gobernabilidad.

Retos de la estrategia naranja 

Para la materialización de la “Estrategia Naranja”, en 2018 Bancóldex inició una tarea de reconocimiento del mercado. En este ejercicio, se identificaron barreras para el acceso a la financiación que suponen importantes retos:

Las empresas de la economía naranja, en su mayoría, son emprendimientos, negocios en etapa temprana o simplemente un proyecto o idea. Muchos de ellos prometen rentabilidades interesantes, pero también suponen riesgos mayores.

Los bancos comerciales no están acostumbrados a cuantificar este tipo de riesgos y terminan por abstenerse de otorgar estas financiaciones.

Los sistemas de garantías desarrollados por la banca comercial generan dificultades de acceso para este tipo de actividades creativas porque están diseñados a partir de bienes materiales tangibles y no de creaciones futuras de difícil cuantificación.

“Existe un bajo conocimiento en habilidades gerenciales que comprenden el entendimiento de sus modelos de negocio, la gestión financiera y la gobernabilidad, lo cual impide, en un primer momento, disponer de proyectos estructurados que puedan acceder a recursos de financiación.
Sobre los retos mencionados en la página 63, Bancóldex diseñó su “Estrategia Naranja” para los próximos años con base en cuatro frentes de acción: emisión de bonos naranja, oferta de financiación, oferta de servicios no financieros y oferta de inversión.

Emisión de Bonos Naranja

El 29 de noviembre de 2018, Bancóldex realizó la emisión de los primeros Bonos Naranja en el mundo por $400.000 millones, logrando una demanda equivalente a 2,9 veces el valor subastado captando el interés de 322 inversionistas. El propósito de esta emisión se concentró, además de captar recursos para fondear las operaciones de crédito dirigido a empresas de la economía naranja, en propiciar el interés en el mercado de capitales acerca del valor y potencial de este tipo de actividades, acercan-do potenciales inversionistas al propósito de estimular a las empresas creativas.

Oferta de financiación

La atención a las empresas de la economía naranja no es nueva para Bancóldex. Sumado a los desembolsos a este sector desde años anteriores, en 2018 el Banco fue la primera entidad bancaria en proponer un listado de CIIU. para delimitar la atención a este segmento y creó la línea de crédito exclusiva a este sector “Exprimiendo la Naranja”.

En 2019 se buscará fortalecer las capacidades de es-tas empresas para que sean más competitivas. En este frente se desarrollará un acompañamiento individual a las compañías con el fin de identificar las características de su necesidades de financiación bajo el entendimiento de susmodelos de negocio.

Con esta información se buscará cerrar las brechas en el acceso a recursos, mediante la suscripción de convenios en asocio con las diferentes entidades involucradas en la “Política Integral de la Economía Creativa” –Política Naranja–, para crear líneas de crédito exclusivamente dirigidas a este segmento en condiciones preferenciales.

Todas las acciones de la Estrategia Naranja requieren del apoyo decidido, no solo de las demás entidades del gobierno, sino también de otros actores, tanto públicos como privados, que desde las regiones son fundamentales para el impulso de las industrias culturales y creativas. Se requiere de los gremios, cámaras de comercio, entidades cooperación internacional, intermediarios financieros, fondos de capital privado, academia y entidades que apoyan la circulación de bienes y servicios de estas industrias para lograr un fortalecimiento real y sostenido de la Economía Naranja. No desaprovechemos esta oportunidad para hacer de nuestro patrimonio creativo, cultural e inmaterial un motor de desarrollo para el país. Bancóldex está listo para ser actor activo y contribuir al logro de esta ambiciosa meta.

Oferta de servicios no financieros

En cuanto al portafolio de apoyo no financiero y sobre la base de ciertas debilidades identificadas en las capacidades gerenciales de estos empresarios, entre ellas, entendimiento de sus modelos de negocio, gestión financiera y gobernabilidad, el Banco actuará con programas de consultoría y formación gerencial, realizada por expertos y con costo compartido, para apoyar el crecimiento y perdurabilidad de estas empresas.

Entre estos programas se encuentran el alistamiento a Pymes para facilitar su acceso a la financiación de fondos de capital privado (énfasis en empresas de la economía naranja); consultoría especializada y apoyo en estructuración de proyectos a empresas participantes del Programa Fábricas de Productividad del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, entre otros.

Oferta de inversión

A través de su programa Bancóldex Capital –instrumento de financiación alternativa al crédito vía capital– se actuará en dos frentes. El primero, consiste en estructurar un vehículo de coinversión para incentivar a los gestores profesionales de fondos de capital a buscar más oportunidades de inversión en empresas de la Economía Naranja. El segundo, busca canalizar recursos de inversión hacia fondos de capital emprendedor de actores públicos y privados a través de un compartimiento de capital para emprender.

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