LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA no es un asunto del que solo se habla en Colombia, es también preocupación de otros países donde, a raíz de la crisis energética, se ha abierto la discusión sobre las energías renovables, la sostenibilidad, el equilibrio entre medioambiente y productividad, pero sobre todo, la protección de la vida humana.

“El gas natural es la puerta de entrada de los hogares pobres a la transición energética”. De esta manera el economista y socio de Inclusión SAS, Roberto Angulo, resume la importancia de este energético en el anhelado y necesario proceso de transición. Conclusión que toma sentido en un país en el que, según el Banco Mundial, el 70 % de la población es pobre o vulnerable, es decir, con alta probabilidad de caer en la pobreza.

Combatir la precariedad energética no puede ser otra cosa que un propósito nacional. Necesitamos urgentemente reconocer que el tema de energía conlleva la estrategia transversal de lucha contra la pobreza en Colombia, una política que trasciende el ámbito del Ministerio de Minas y Energía y que toca aspectos clave como la paz, vivienda, movilidad y seguridad alimentaria. Apremia la construcción de una estrategia integral que incluya a la energía.

Plan de acción

Es necesario establecer un plan de acción para garantizarle el gas natural a los colombianos a corto y mediano plazo. El aprovechamiento de este recurso le permitirá al país acabar con la privación energética para millones de colombianos, mantener la autosuficiencia y seguridad energética, así como materializar una transición justa.

En el Congreso de Naturgas que se realizó en la ciudad de Barranquilla, Carlos Pascual, Vicepresidente de Geopolítica y Relaciones Internacionales S&P Global manifestó que “el gas natural en la transición energética que vivimos es absolutamente necesario. Es necesario para la seguridad de los países, para la reducción de emisiones y para combatir la pobreza energética particularmente en los países en desarrollo”. El gas natural ha sido catalogado como el energético clave que satisface las demandas sociales, que acelera la transición energética y que contribuye al crecimiento económico.

Esto gracias a su competitividad, beneficios ambientales, disponibilidad y a la confianza de su tecnología; además de su capacidad de transformar vidas. Para consolidar este proceso es necesaria la formulación e implementación de acciones tangibles, enfocadas en el crecimiento económico, tecnológico, ambiental y social, que a la vez permita una transformación de la matriz energética justa en beneficio de todas las personas y ordenada en el aprovechamiento de los recursos disponibles en el país.

❯❯ Necesitamos urgentemente reconocer que el tema de energía conlleva la estrategia transversal de lucha contra la pobreza en Colombia, una política que trasciende el ámbito del Ministerio de Minas y Energía y que toca aspectos clave como la paz, vivienda, movilidad y seguridad alimentaria.

Hacia una mejor calidad de vida

Precisamente, el gas natural ha demostrado una valiosa capacidad de impulsar la transición energética en los hogares, para la sustitución del uso de leña y residuos contaminantes utilizados para cocinar; en el sector de la movilidad para reemplazar combustibles líquidos, en las industrias para reemplazar el carbón, y su aplicación en el desarrollo de nuevos energéticos, como el hidrógeno.

En el pasado CeraWEEK realizado en Houston, John Kerry, enviado presidencial especial de los Estados Unidos para el clima se preguntaba: “¿Cómo abastecer al mundo de la energía que necesita y cómo acelerar la transición energética?”. Su respuesta fue contundente: “La población crece y consume más. Por lo tanto, sigue necesitando gas natural para satisfacer la demanda, pues las fuentes alternativas aún no cubren esa necesidad”.

Muchos expertos respaldaron esa manifestación de John Kerry y me atrevo a decir que una gran conclusión de ese importante evento es que el gas natural se constituye en el energético ideal para acompañar el proceso de transición.

En esa línea de Kerry y para aterrizarlo al contexto colombiano, si se quiere alcanzar una transición energética justa, esta debe priorizar el bienestar social y económico de los colombianos, para lo cual es necesario dar seguridad y confiabilidad en el abastecimiento de este servicio para más de 11 millones de hogares que hoy gozan de una mejor calidad de vida gracias a los beneficios del gas natural y permita ampliar la cobertura para reducir la privación energética en las 1.5 millones de familias que aún cocinan con leña y otros residuos contaminantes.

❯❯ Este energético también puede brindar soluciones efectivas para reducir el impacto de la contaminación provocada en el sector transporte, responsable del 12 % de las emisiones totales de Gases de Efecto Invernadero (GEI), por dióxido de carbono del sector minero energético (29 MTon).

Esto será posible si desarrollamos nuestras reservas, adelantando de manera articulada las campañas exploratorias y de desarrollo del potencial identificado en el país con el objetivo de ampliar la autosuficiencia del energético a corto y mediano plazo y no depender de la producción de otras naciones, pues en Colombia producimos el 100 por ciento del gas natural que consumimos a diario. De acuerdo con un informe publicado por la Agencia Internacional de la Energía (IEA por sus siglas en inglés), una de cada tres personas del mundo, en la mayoría de las regiones más pobres, aún carece de acceso a instalaciones limpias para cocinar, lo que equivale a 2.300 millones de personas que cocinan sus alimentos en fuegos abiertos o en cocinas básicas y que dependen de materiales como la leña, el carbón vegetal y el estiércol animal.

Estas condiciones pueden tener repercusiones negativas en la salud y el medio ambiente, provocando millones de muertes prematuras al año, especialmente de mujeres y niños. La necesidad de sustituir el uso de leña y residuos contaminantes para la cocción de alimentos es primordial para superar una privación energética que persiste en al menos 1.5 millones de hogares colombianos, garantizando una mayor cobertura del gas natural en zonas rurales y poblaciones vulnerables, lo que nos permitirá brindar mayor seguridad y confiabilidad en el abastecimiento de este servicio, así como una mejor calidad del aire en los hogares y cerrar brechas de desigualdad.

La movilidad es natural

En cuanto a la movilidad sostenible, el gas natural en el sector vehicular cuenta con una tecnología probada en el país desde hace más de 20 años, con una alta disponibilidad gracias a que su producción es 100 % local y sus beneficios ambientales pueden garantizar acciones contundentes hacia la movilidad sostenible y mejorar la calidad del aire en las ciudades, además de generar beneficios económicos dada la coyuntura del desmonte de subsidios a los combustibles líquidos en el país. Este energético también puede brindar soluciones efectivas para reducir el impacto de la contaminación provocada en el sector transporte, responsable del 12 % de las emisiones totales de Gases de Efecto Invernadero (GEI), por dióxido de carbono del sector minero energético (29 MTon).

Además, dadas las reducciones de casi un 100 % en material particulado fino y dióxidos de azufre, renovar flotas de transporte de carga y transporte público de pasajeros con gas natural vehicular mejorará indudablemente la calidad del aire en las ciudades y es ideal para aquellas que ya han experimentado emergencias ambientales como Bogotá y Medellín.

Esta es una de las estrategias más relevantes en la lucha contra el cambio climático y nos permitirá mejorar la calidad del aire de las ciudades y alcanzar la transición energética con la ayuda de vehículos con tecnologías de cero y bajas emisiones, dentro de los cuales se destacan los vehículos movidos por gas natural, eléctricos y a hidrógeno (en un mediano plazo).

La descarbonización de la economía también será fundamental para alcanzar la transición energética, implementando nuevos desarrollos tecnológicos que permitan que este proceso sea ordenado, sostenible y eficiente en la lucha contra el cambio climático.

La otra cara del gas natural

La industria del gas natural le apuesta a la diversificación de las fuentes de energía mediante el uso de gases renovables como el hidrógeno, el biometano y el biogás. Aunque la ejecución de proyectos de biogás y el biometano en Colombia están en un estado inicial de desarrollo, se están llevando a cabo iniciativas y proyectos para su implementación y uso como fuente de energía renovable. Incluso puede ser una solución para las zonas más apartadas del país.

Gracias al uso de gas natural, el hidrógeno y demás energéticos, así como las tecnologías de captura y almacenamiento de carbono será posible reducir en un 30 % las emisiones de gases de efecto invernadero del sector energético, por lo que hoy podemos ratificar que el gas natural es la solución inminente para lograr la descarbonización a 2030 y 2050, razón por la cual se requerirá un crecimiento en el desarrollo de energías no convencionales y gases de bajas emisiones.

El compromiso de la industria frente a este objetivo ha permitido hacer del gas natural una fuente de energía de transición en Colombia, porque se ha confirmado como el habilitador de la transición energética, pieza estratégica para garantizar la seguridad energética de los colombianos y vehículo para mejorar el bienestar de los hogares más vulnerables para reducir la pobreza en el país.

❯❯ Gracias al uso de gas natural, el hidrógeno y demás energéticos, así como las tecnologías de captura y almacenamiento de carbono será posible reducir en un 30 % las emisiones de gases de efecto invernadero del sector energético.

Recientemente el Ministerio de Minas y Energía junto con la Agencia Nacional de Hidrocarburos dieron a conocer que las reservas probadas disminuyeron un 11 % en el año 2022 frente al 2021, es decir, pasamos de tener 3.1 Tera Pies Cúbicos a 2.8 TPC. Contamos con gas natural para 7.2 años, históricamente la cifra más baja.

Estos datos nos invitan a no retroceder en los avances que hemos alcanzado y tanto nuestra industria como el Gobierno Nacional tenemos la oportunidad de trabajar en conjunto para determinar acciones en todos los frentes. La prioridad que debemos atender está relacionada con desarrollar los recientes hallazgos registrados en el país y expandir la actividad exploratoria a todas las áreas habilitadas para ello.

En el corto plazo es posible incorporar las moléculas descubiertas en áreas continentales, y en el mediano plazo anticipar el desarrollo costa afuera para disponer de ese gas antes de finalizada esta década. Para ello, se requiere una sólida articulación institucional, un adecuado relacionamiento con las comunidades y señales de política pública que atraigan y estimulen la inversión en exploración y producción de gas natural.

❯❯ Aunque la ejecución de proyectos de biogás y el biometano en Colombia están en un estado inicial de desarrollo, se están llevando a cabo iniciativas y proyectos para su implementación y uso como fuente de energía renovable.

Este es el escenario propicio para reiterar que con la ayuda del gas natural será posible acelerar la transición energética: es un energético de bajas emisiones y competitivo que brinda respaldo a las intermitencias de las energías eólica y solar, generando confiabilidad en el sistema eléctrico. Además, tiene la capacidad de servir como energético para las industrias, lo que facilitará avanzar en la descarbonización de la economía al tiempo que generará ahorros.

Compromiso con el planeta

Esta industria está comprometida con la transición energética. En el año 2021, en el marco de la COP26 en Glasgow, la industria de gas natural suscribió la alianza “Camino hacia la Carbono Neutralidad” con el apoyo del Ministerio de Minas y Energía y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Una vez suscrita y ratificada la alianza, las empresas que hacen parte de esta industria ingresaron al Programa Nacional de Carbono Neutralidad, a través del cual el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible presta su acompañamiento para fortalecer las capacidades de las compañías para la gestión de su huella de carbono y reducción de emisiones, contribuyendo así a la consolidación de una red de actores estratégicos, tanto privados como públicos, con el fin de generar redes de aprendizaje y articulación a escala nacional y regional. Así mismo, estas empresas han venido desarrollando en los últimos años diversas acciones potencializadas a través de la alianza para disminuir su huella de carbono y alcanzar la carbono neutralidad en el año 2050.

Entre ellas se destacan: el desarrollo de proyectos de compensación (siembra de árboles, restauración de bosques, REDD+), desarrollo de proyectos de hidrógeno, implementación de nuevas tecnologías para la reducción de emisiones fugitivas, quemas y venteos y de proyectos de eficiencia energética.

A través de la mencionada alianza, Naturgas estableció como meta para el año 2023, la consolidación de los inventarios de emisiones de las compañías con el fin de calcular la huella de carbono de la industria del gas natural en Colombia, entendiendo que representan el 98 % del mercado de gas natural en el país.

Mediante esta consolidación, además de conocer cuánto emite la industria del gas natural, esta industria espera plantear metas de reducción sectoriales, realizar análisis de sensibilidad para implementar las mejores y más eficientes tecnologías de reducción y diseñar acciones conjuntas encaminadas a la carbono neutralidad.

Esta consolidación se realizará a través de una herramienta novedosa que permitirá visualizar los datos de forma agregada y por segmento de la cadena: producción, transporte, distribución y comercialización. Pero más allá de eso, con esta herramienta se realizarán análisis en diferentes escenarios que servirán como insumo para una asertiva toma de decisiones. Se espera que la herramienta presente los primeros resultados en el cuarto trimestre de 2023.

Sin duda, la pieza clave del rompecabezas para acelerar la transición energética es el gas natural. Como lo aseguró The Economist en días pasados, reducir la producción de gas haría más difícil la transición energética en Colombia. Sin un gran incremento en la producción de gas, que según la publicación británica “Colombia probablemente tiene en grandes cantidades”, los recaudos para el Estado serán menores, los costos y las emisiones más altas y la pobreza más acuciante. EC

❯❯ El biogás es un tipo de gas renovable que se obtiene a partir de los desechos orgánicos de industrias como la alimentaria, la agrícola o la ganadera.

Referencias Bibliográficas

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energética de los hogares en Colombia; Recuperado el 15 de octubre de 2023 de https://naturgas.com.co/wp-content/
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• Angulo, R. Promigas – Inclusión SAS (2023). IMPE, Índice de Pobreza Multidimensional. Recuperado el 16 de octubre
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